martes, 18 de febrero de 2014

Mi Semana Maravillosa

“Señor, toma mi vida nueva, antes de que la espera desgaste años en mi.
Estoy dispuesto a lo que quieras, no importa lo que sea, tu llámame a servir” 


1/Abril/2013

Escribo esto después de tener una de las semanas más intensas y maravillosas en mí vida.

Soy Parte del Apostolado de la Cruz, en Agosto del 2006 tuve mi primer  encuentro con Jesús  y fui obligado por mis papás, sin tener idea, que sería lo mejor que me pasaría en la vida.

Ésta semana, después de casi  7 años de iniciado el grupo, sentí que mi grupo llegó a un punto crucial, a uno cumbre, y me lo confirmó nuestro asesor, apoyo y Sacerdote Líder: Rolando Vázquez Cárdenas.
Alrededor de 20 jóvenes, se prepararon un mes y llevaron la Pasión, Muerte y Resurrección  a alrededor de 120 niños y jóvenes en San Nicolás y Escobedo.  Eso es en números, pero tendrían que estar ahí para presenciar tal acto de fraternidad, pro actividad, disposición, ayuda, solidaridad.

Con este texto, no quiero presumir o poner en un altar las acciones de mi grupo, la cual las hacemos  sin esperar nada a cambio ni con el motivo de tener fama o reconocimiento, lo describo solo para darlo a conocer y compartir un poco de como lo ví yo. Siento la necesidad de compartirlo.

Donde vieron a Dios? Era lo que nos invitaba a reflexionar el Cordi de Misiones Antonio Lledias,  al cual agradezco enormemente, el Espíritu Santo lo eligió a él por su previa experiencia en misiones rurales y realmente el me transportó a ese contexto, nuestras misiones, al ser urbanas, al regresar a casa cada día, estaban expuestas a perder un poco el hilo.

Retomando la pregunta, Donde vi a Dios? Realmente tendría que responder: Donde NO lo vi? Lo vi con los niños, que de la nada, nos sorprendieron orándole a Nuestra Señora de Gpe, Salud de los Enfermos. Lo vi en mis hermanos tomándose enserio todo, comprometidos a full. Lo vi en mis compañeros “nuevos” que sólo hace 4 meses encontraron a Jesús en su retiro  y ya están al frente del Barco, al pie del cañon. Vi a Dios en una niñita de unos 3 años, al dirigir el viacrucis, ella era la primerita de la fila por su estatura, al tocar su mano y llevarla estación tras estación, se sintió hermoso, una paz, no solo vi a Dios, LO SENTÍ.  

Lo vi en mis hermanos de grupo que tenían pena, nervios, pero ahí estaban  y al dar tema o compartir algo, lo hacían de una manera maravillosa, instrumentos del Espíritu Santo. Lo vi en cientos de Diosidencias que ocurrieron, y que sé que estaba ahí, cuidándonos.  Lo vi en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, nos  recibieron como si fuéramos familia, en los Seminaristas y en el Padre Alberto, atentísimos.

Lo vi en mi familia, en especial mi madre, que me llevaba bien temprano a la cita que tenía.  Lo sentí en LA ORACIÓN, arma principal que sugiere nuestro Papa Francisco, la oración del Rosario entre frates, así también de oraciones de integrantes del grupo que no pudieron estar con nosotros pero sí en espíritu.  Vi a Dios, el jueves en la Hora Santa que nos tocó, al momento de cantar “Alma Misionera” nuestro himno, todos en el mismo canal.
Vi a Dios en el grupo de jóvenes EAG, daaaaamm con el Viacrucis que nos invitaron a ser parte como pueblo, un viacrucis que no le pide nada al de Iztapalapa, realmente me llegó.  Y luego nos invitaron a un futbolito y convivencia. Se sentía la alegría, se sentía buena vibra, y como dice la canción “Dios está aquí”. Era tanta su energía, que mi grupo aprendió algo de ellos, y se reflejó en la porra que hicimos el sábado de gloria, después de finalizar nuestras actividades, NUNCA habíamos hecho eso.

En la celebración del Gloria, me tocó descubrir a Jesús, y se atoró un poco la tela, al principio me frustré porque yo quería que saliera perfecto, después entendí que si Jesús pudo  resucitar de la muerte, ese pequeño “oso” no tenía que ser obstáculo para mí, entendiendo que se llevó acabo el punto del Gloria, y la celebración era sobre Jesús, no sobre mí.

Si, estábamos divididos en 4 frates, pero yo siempre lo vi como 1: la Fraternidad de Centro Monterrey.  Ya que nos tocó con gente nueva, o gente que casi no hablábamos y se hizo el click padrísimo, en nombre de Jesús. Magaly, Daniel, Ramón, los conocía poco, y ahora son mis beffos.  Entre todos haciendo preguntas, mensajeando al final del día: Como les fue? Cuantos fueron? Listos para mañana? MARAVILLOSO.

Lo ví en mi etapa que me toca coordinar, Pequeña Comunidad, los vi agarrando las riendas de la coordinación, creciendo espiritualmente. Dani, Vale, Mayra, Brenda, Azpi, Tagle, sigan asi! Lo vi en mis companeros cordinadores tomando responsabilidades aún más grandes, Oviedo, Brendita, Diana. Sobre todo, entendí que este grupo no es más o menos por el numero de personas, o por quienes esten, es el conjunto que nos hace fuertes.

A lo largo de casi 7 años, hemos “luchado” por un lugar en la Parroquia de San José Obrero, que nos tomen en cuenta a los jóvenes, para ayudar en sus actividades, y si, hemos ayudado, pero este año, nos dieron mas responsabilidades, las cuales, considero, se cumplieron exitosamente.

Esta Semana Santa deja un grupo unido, un grupo comprometido, un grupo que puede seguir dando saltos grandes, material humano para expandir el centro monterrey, material humano para crecer enormemente.  Hay gente de nuestro mismo grupo que no pudieron asistir a misiones por trabajo, escuela, o quizás tenían vacaciones ya planeadas, otros que salieron de la ciudad de Misiones, y saben que regresando, está el grupo sábado a sábado, para seguir.

Honestamente, a todos se nos antojaba una alberquita, quería ver los partidos de la fecha FIFA,  salir a divertirnos, yo moría por una cerveza o estar en Tepic, en la playa, pero habrá pronto oportunidad  para eso, Semana Mayor, solo una.

A lo largo de estos 7 años, se ha dado retiro a alrededor de 300 jóvenes,  muchos han seguido, pero por cosas de la vida ya no han podido, o se involucraron en otro tipo de grupos o actividades,  pero gracias a ellos el grupo sigue, gracias a ellos, el grupo es lo que es ahora. Y cuando quiera regresar, ahí  estará el grupo.  Se ha batallado, se ha pasado por lo que yo llamo “momentos negros” donde recuerdo íbamos solo 4, pero se ha tomado una forma, se ha tomado  una estructura, gracias a Melisa Jiménez y Sussy Arron por ello, como les he dicho, son de esas amigas “cambia vidas”.

“Y dejándolo todo, lo siguieron” es lo que está en nuestra camisa en la espalda. Y poco importó que estuviera en nuestra espalda, ya que lo declarábamos enfrente, en nuestro corazón,  dejamos todo, nadie se quedó nada,  y con lagrimas en los ojos declaro que estoy Enamorado de Jesús, enamorado de mi grupo, enamorado de mi gente, que si no hubiera sido en el camino del Apostolado, NUNCA las hubiera conocido y sinceramente, no imagino como seria mi vida sin todo esto.

Algo, o Alguien el Sábado, después de mi comunión, me dijo que  hiciera esto, espero haberlo compartido bien, los invito a hacer lo mismo, si la gente no cree sin ver, démosle testimonios para que crean. Invito a todos, a reflexionar, dia a dia en que momento del mismo, vimos a Dios, y así, nuestra vida tomará un poquito más de sentido.


“Te doy mi corazón sincero para gritar sin miedo Tu grandeza, Señor.
Tendré mis manos sin cansancio, tu historia entre los labios y fuerza en la oración “


Sergio Rosales

Jesús Salvador de los Hombres,Sálvalos, SálvalosCon María Todo. Sin Ella, Nada.
ANIMO FIRME! VIVA LA CRUZ!!

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